lunes, 23 de noviembre de 2009

¡Moretum en castellano!

Finalmente terminé la traducción del Moretum.... quedó en un español medio "indio" pero bueno... es lo que hay.
Espero que se entienda...
¡Abrazos!

Traducción:
Ya la noche había recorrido diez hora invernales y el alado vigilante había anunciado el día con su canto, cuando Símilo, cultivador rústico del pequeño campo, temeroso por la triste hambruna del día que vendrá levanta sus miembros, extendidos en su pobre cama y con mano agitada explora las inertes tinieblas y rastrea la chimenea, la cual finalmente, quemado, descubre. Una pequeña viruta quedaba en el leñó quemado y su ceniza ocultaba la luz de las brazas cubiertas. Bajando la cara acerca a éstas la inclinada lámpara y saca con una aguja las mechas secas y excita con frecuentes soplidos el débil fuego. Finalmente, con dificultad, pero envuelto por la luz, se aleja y protege la luz de la briza con la mano puesta adelante y la llave abre la puerta de la parte cerrada que inspecciona; Un pequeño montón de trigo estaba esparcido en la tierra de aquí toma para sí cuanta medida estaba a disposición que se extiende en peso dos veces ocho libras. Se va de allí y se acerca al mortero y coloca la luz en un pequeño estante que, adherido a la pared servía a otros usos; entonces libera los brazos gemelos del vestido y ceñido con piel de peluda cabra con la cola derriba las rocas y el centro del molino. Luego llama sus manos al trabajo separadas cada una: la mano izquierda al servicio, la derecha está dedicada al trabajo. Ésta da incesantes giros y pone en movimiento la superficie redonda (el machacado trigo se precipita al golpe por el rápido [movimiento] de las piedras) A veces la mano izquierda reemplaza a su agotada hermana y alternan los turnos. En seguida canta rústicos cantos y alivia su labor con su agreste voz, de vez en cuando llama a Scíbale (era la única sirviente, de raza africana, toda su figura atestiguando su patria, cabellera retorcida, labios hinchados y color oscuro, ancha de pecho, con mamas que cuelgan, más comprimida en el vientre, con piernas debiluchas, abundante y espaciosa planta) la llama y le ordena poner ardientes leños en la estufa y hervir en el fuego los helados líquidos.
Luego que completó el versátil trabajo a justo término, de allí transfiere con la mano las copiosas harinas hacia los tamices y [lo] agita y todos los residuos permanecen en el dorso. El verdadero y puro trigo se deposita en el fondo y se filtra por los orificios. Entonces, sin detenerse, lo pone en una tabla lisa, echa desde arriba agua tibia, reunió ahora líquido y harina mezclados, con mano endurecida y hervida el agua, de a poco esparce el montón con sal. Y ya eleva el amasado trabajo y con las manos [lo] extiende hacia su círculo y con cuadrados impresos a igual distancia lo marca. De allí lo lleva al fuego (Scíbale había limpiado antes el lugar apropiado) y lo cubre con baldozas y el fuego aumenta arriba.
Y, mientras Vulcano y Vesta realizan sus partes, Símilo entretanto no descansa en las horas vacías, sino que se busca otro trabajo y, no sea que el trigo solo no sea grato al plato, agrega el alimento que prepara. No [había] para él carnes suspendidas cerca del fuego, faltaban lomos y pedazos de cerdo preservados con sal, pero [había] un queso traspasado por el medio del círculo con una soga y un antiguo manojo de eneldos atados juntos: así pues previsor, pone su esfuerzo en otro trabajo para sí. Había un huerto junto a la casita, al que resguardaban unos pocos juncos y cálamo reciclado y caña lisa, pequeño espacio, pero fértil con variadas hierbas. Nada para él faltaba, que de un pobre exija uso: a veces el rico pedía muchas cosas del pobre. Y no era para ninguno un gasto, sino regla de cuidado: si alguna vez, ya un día de lluvia, ya de fiesta, [lo] tenía desocupado en la casita, si por casualidad el trabajo del arado cesaba, estaba aquel trabajo del huerto. Sabía disponer varias plantas y juntar las semillas ocultas en la tierra y de manera apropiada hacer ceder los ríos vecinos al rededor. Aquí hortalizas, aquí las ramas de la acelga que se esparcen anchamente y una fecunda acetera y malvas y helenios verdeaban, aquí pastinaca y el puerro que debe el nombre a la cabeza y el agradable descanso de los nobles alimentos, la lechuga ........... y crece en profundidad la raíz y la pesada calabaza se achica desde al ancho cientre. Pero esto no era del señor (en efecto ¿quién más que él lo arreglaba?) sino que era cosecha del pueblo, y con las nonas portaba en el hombro la venta hacia la ciudad: de ahí a casa regresaba con la espalda liviana, con paga pesada, rara vez acompañado por mercadería del mercado urbano. La cebolla roja y la superficie del puerro cortado dominan el hambre y el mastuerzo que arruga la cara con la agria mordida y endiva y col rizada que vuelve a llamar la locura de Venus.
Entonces, también había entrado al huerto meditando algo del estilo. Y primero, habiendo excavado la tierra levemente con los dedos, sacó con gruesas fibras cuatro ajos, de ahí arrancó elegantes tallos de perejil y ruda que causa agarrotamiento y cilantros, temblando en un delgado hilo. Cuando obtuvo éstas, se sentó al alegre fuego y con clara voz llamó a la sirvienta al mortero. Luego una a una arranca las cabezas del nudoso cuerpo y los desviste de la piel superior y lo rechazado esparce por todos lados y lo tira al piso. Moja con agua el bulbo conservado de la planta y lo arroja al hueco círculo de la piedra. En éstos esparce granos de sal, agrega queso, duro por consumirse toda la sal, derrama las mencionadas hierbas por arriba y con la mano izquierda bajo la hirsuta ingle sostiene el vestido: con la derecha primero muele con el pistilo los ajos ardientes, luego igualmente frotaba todo en jugo mezclado. Movía la mano en círculos: paulatinamente una a una pierden su propia fuerza; el color de muchos pasa a ser uno, y no todo verde, pues los fragmentos de leche se oponían, y no nítido como la leche porque era cambiado por las hierbas.
A menudo el vapor hiere las narices abiertas del varón y daña con el chato rostro el almuerzo, a menudo con el extremo de su mano seca los ojos lacrimantes y furioso dice improperios al inmerecido fuego.
El trabajo procedía y ya no áspero como antes sino que más pesaod el pistilo iba lento en el círculo. Así pues instila gotas de aceite de oliva y vierte por arriba de sus fuerzas exiguo vinagre y nuevamente mezcla el trabajo y mezclado lo retoma. Sólo entonces con dos dedos circunda todo el mortero y reúne en un solo globo las diferentes cosas, para que tenga el aspecto y el nombre del moretum terminado.
Entre tanto, Síbale, también aplicada, descubre el pan, que saca con las manos contento, y echado ya el temor del hambre y seguro hacia el día, Símilo rodea sus piernas con análogas sandalias y cubierto con un gorro reúne los novillos obedientes atados bajo los yugos y avanza hacia los campos y pone el arado en la tierra.


miércoles, 4 de noviembre de 2009

Moretum


Les cuento que estoy traduciendo un hermoso poema del Appendix Vergiliana pero cuyo autor es incierto. Necesito traducirlo pues mi madre lo necesita para un trabajo que está haciendo y no he encontrado ninguna traducción al español ni en la web ni en las bibliotecas más cercanas. De todas formas no es muy complicado y es, en cambio, sumamente entretenido pues es hermosamente descriptivo. Son unos pocos versos, les dejo hoy la versión en Latín y pronto subiré la traducción, y, si consigo averiguar satisfactoriamente sobre ello puedo grabar su lectura, pero primero necesito saber la estructura métrica...
En fin, por ahora los que entiendan el latín podrán ir entreteniéndose, los demás, cultiven su curiosidad, que ya pronto estará traducido.

MORETUM
Iam nox hibernas bis quinque peregerat horas
excubitorque diem cantu praedixerat ales,
Simylus exigui cultor cum rusticus agri
tristia venturae metuens ieiunia lucis
membra levat vili sensim demissa grabato
sollicitaque manu tenebras explorat inertes
vestigatque focum, laesus quem denique sensit.
Parvolus exusto remanebat stipite fomes
et cinis obductae celabat lumina prunae.
Admovet his pronam summissa fronte lucernam
et producit acu stuppas umore carentis
excitat et crebris languentem flatibus ignem.
Tandem concepto, sed vix, fulgore recedit
oppositaque manu lumen defendit ab aura
et reserat clausae quae pervidet ostia clavis.
Fusus erat terra frumenti pauper acervos:
hinc sibi depromit quantum mensura patebat,
quae bis in octonas excurrit pondere libras.
Inde abit assistitque molae parvaque tabella,
quam fixam paries illos servabat in usus,
lumina fida locat; geminos tunc veste lacertos
liberat et cinctus villosae tergore caprae
pervertit cauda silices gremiumque molarum.
Advocat inde manus operi partitus utrique:
laeva ministerio, dextra est intenta labori.
Haec rotat adsiduom gyris et concitat orbem
(tunsa Ceres silicum rapido decurrit ab ictu)
interdum fessae succedit laeva sorori
alternatque vices. Modo rustica carmina cantat
agrestique suom solatur voce laborem,
interdum clamat Scybalen (erat unica custos,
Afra genus, tota patriam testante figura,
torta comam labroque tumens et fusca colore,
pectore lata, iacens mammis, compressior alvo,
cruribus exilis, spatiosa prodiga planta)
hanc vocat atque arsura focis imponere ligna
imperat et flamma gelidos adolere liquores.
Postquam implevit opus iustum versatile finem,
transfert inde manu fusas in cribra farinas
et quatit ac remanent summa purgamina dorso.
Subsidit sincera foraminibusque liquatur
emundata Ceres. Levi tum protinus illam
componit tabula, tepidas super ingerit undas
contrahit admixtos nunc fontes atque farinas,
transversat durata manu liquidoque coacto,
interdum grumos spargit sale. Iamque subactum
levat opus palmisque suom dilatat in orbem
et notat impressis aequo discrimine quadris.
Infert ince foco (Scybale mundaverat aptum
ante locum) testisque tegit, super aggerat ignis.
Dumque suas peragit Volcanus Vestaque partes,
Simylus interea vacua non cessat in hora,
verum aliam sibi quaerit opem neu sola palato
sit non grata Ceres, quas iungat comparat escas.
Non illi suspensa focum carnaria iuxta,
durati sale terga suis truncique vacabant,
traiectus medium sparto sed caseus orbem
et vetus adstricti fascis pendebat anethi:
ergo aliam molitur opem sibi providus aeris.
Hortus erat iunctus casulae, quem vimina pauca
et calamo rediviva levi muniebat harundo,
exiguo spatio, variis sed fertilis herbis.
Nil illi deerat ,quod pauperis exigit usus:
interdum locuples a paupere plura petebat.
Nec sumptus erat ullis, sed regula curae:
si quando vacuom casula pluviaeve tenebant
festave lux, si forte labor cessabat aratri,
horti opus illud erat. Varias disponere plantas
norat et occultae committere semina terrae
vicinosque apte circa summittere rivos.
Hic holus, hic late fundentes bracchia betae
fecundusque rumex malvaeque inulaeque virebant,
hic siser et nomen capiti debentia porra
grataque nobilium requies lactuca ciborum
..........crescitque in acumina radix
et gravis in latum dimissa cucurbita ventrem.
Verum hic non domini (quis enim contractior illo?),
sed populi proventus erat, nonisque diebus
venalis umero fasces portabat ad urbem:
inde domum cervice levis, gravis aere redibat
vix umquam urbani comitatus merce macelli.
Caepa rubens sectique famem domat area porri
quaeque trahunt acri voltus nasturtia morsu
intibaque et venerem revocans eruca morantem.
Tunc quoque tale aliquid meditans intraverat hortum.
Ac primum, leviter digitis tellure refossa,
quattuor educit cum spissis alia fibris,
inde comas apii gracilis rutamque rigentem
vellit et exiguo coriandra trementia filo.
Haec ubi collegit, laetum consedit ad ignem
et clara famulam poscit mortaria voce.
Singula tum capitum nodoso corpore nudat
et summis spoliat coriis contemptaque passim
spargit humi atque abicit. Servatum germine bulbum
tinguit aqua lapidisque cavom demittit in orbem.
His salis inspargit micas, sale durus adeso
caseus adicitur, dictas super ingerit herbas
et laeva vestem saetosa sub inguina fulcit:
dextera pistillo primum flagrantia mollit
alia, tum pariter mixto terit omnia suco.
It manus in gyrum: paulatim singula vires
deperdunt proprias; color est e pluribus unus,
nec totus viridis, quia lactea frusta repugnant,
nec de lacte nitens, quia tot variatur ab herbis.
Saepe viri nares acer iaculatur apertas
spiritus et simo damnat sua prandia voltu,
saepe manu summa lacrimantia lumina terget
immeritoque furens dicit convicia fumo.
Procedebat opus nec iam salebrosus ut ante
sed gravior lentos ibat pistillus in orbis.
Ergo Palladii guttas instillat olivi
exiguique super vires infundit aceti
atque iterum commiscet opus mixtumque retractat.
Tum demum digitis mortaria tota duobus
circuit inque globum distantia contrahit unum,
constet ut effecti species nomenque moreti.
Eruit interea Scybale quoque sedula panem,
quem laetus recipit manibus, pulsoque timore
iam famis inque diem securus Simylus illam
ambit crura ocreis paribus tectusque galero
sub iuga parentis cogit lorata iuvencos
atque agit in segetes et terrae condit aratrum.
 
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